¿Cuánto tiempo después del tueste debo usar los granos?
Recomendamos esperar entre 3 y 7 días después del tueste para que los granos desgasifiquen y desarrollen su perfil completo. A partir del día 10, el aroma comienza a degradarse. Lo ideal es consumirlos dentro de las primeras tres semanas y almacenarlos en un envase hermético, lejos de la luz y el calor.
¿Cómo conservo los granos frescos en casa sin perder aroma?
Tres pasos clave: 1) Guardá los granos en un recipiente opaco y hermético, nunca en la heladera o el congelador porque la humedad y los olores externos arruinan el café. 2) Mantenelo en un lugar fresco y seco, alejado de la estufa o la ventana. 3) Molé justo antes de preparar cada taza; el café molido pierde aroma en minutos.
¿Qué blend me recomiendan para espresso en mi cafetería?
Nuestro Blend Casa está diseñado específicamente para espresso y leche. Combina granos arábicos de Honduras y Etiopía, con notas a chocolate amargo y almendra tostada, cuerpo medio-alto y crema estable. Si buscás un perfil más afrutado, podés probar el Blend Origen, con granos de Perú y Etiopía, ideal para filtro o espresso de especialidad.
¿Ofrecen soporte técnico para calibrar molinos comerciales?
Sí, brindamos asistencia telefónica y presencial para la calibración de molinos en el sector gastronómico. Ajustamos la fineza de la molienda según el blend, la humedad del ambiente y el tiempo post-tueste. También asesoramos sobre la limpieza de muelas y la temperatura de la tolva para garantizar shots consistentes en cada servicio.
¿Venden filtros para métodos manuales como V60 o Chemex?
Sí, distribuimos filtros de papel sin blanquear para V60, Chemex, Kalita y AeroPress. También tenemos filtros reutilizables de tela para quienes buscan reducir residuos. Todos nuestros filtros están seleccionados para no aportar sabores extraños al café y permitir una extracción limpia y uniforme.
¿Cómo elijo entre un origen único y un blend?
Los orígenes únicos (como Etiopía Yirgacheffe o Perú Cajamarca) destacan por sus notas florales, cítricas o frutales, ideales para métodos de filtro y para quienes quieren explorar perfiles específicos. Los blends, en cambio, buscan equilibrio y consistencia, perfectos para espresso y para cafeterías que necesitan un café versátil. Si recién empezás, un blend es más amigable; si ya tenés experiencia, animate con un origen único.