3 pasos
Para conservar los granos de café frescos en el hogar sin que pierdan su aroma
Paso 1Almacenar en envase hermético
Tras abrir el paquete, transferí los granos a un recipiente de vidrio o cerámica con cierre al vacío. Evitá la luz directa y la humedad; ambos aceleran la oxidación y degradan los aceites esenciales del café.
Paso 2Moler justo antes de preparar
La molienda expone una superficie mayor al oxígeno, por eso es clave moler los granos segundos antes de la extracción. Usá un molino de muelas cónicas o planas para obtener partículas uniformes y preservar los aromas.
Paso 3No congelar ni refrigerar
El frío genera condensación al abrir el envase, lo que humedece los granos y altera su perfil de taza. Mantenelos a temperatura ambiente, entre 18 y 22 °C, en un lugar seco y alejado de fuentes de calor como el horno o la ventana.